Fuente de controversia y un abanico de sentimientos
distintos, la serie de cuatro libros escritos por Stephenie Meyer ha adquirido
una fama tal que se ha convertido en un hit en todo el mundo.
¿Pero, es esta saga en verdad algo que valga la pena de
convertir en objeto de tal fama?
La obra en sí destaca por una cosa. Los vampiros, han sido
convertidos en objetos de burla en la internet, esto es porque, muchas cosas,
definidas por leyendas escandinavas, en las cuales se relatan famosos mitos de
terror, son simplemente birladas. En la realidad de Meyer, los vampiros pueden
caminar bajo la luz del sol. El alma de la que carecen tradicionalmente, aún
está en sus cuerpos, y sus órganos continúan funcionando. Estas criaturas de
ultratumba se convierten en la novela en simple gente con “capacidades
especiales”. Los licántropos tampoco se salvan en esta historia, dejando de ser
maquinas de destrucción, salvajismo inconsciente que busca la carne humana para
saciarse una vez al mes, durante la luna llena a personas que se transforman en
lobos gigantes, (Huargos, si es preferible) capaces de seguir pensando como
gente común, más allá, tienen visiones del futuro.
Cabe recordar que los polémicos libros han tenido su
adaptación al cine, con cinco películas, que agregan aún más errores a la
lista.
Pero, ¿Es esto realmente todo?
Los personajes también han sido sujeto de bastante polémica, Edward Cullen es un vampiro atrapado en la apariencia de un adolescente que, a pesar de tener más de cien años continúa asistiendo a una secundaria en un pequeño pueblo alejado de las grandes ciudades. Siendo así que un ser inmortal podría estudiar medicina e investigar la cura para las enfermedades del mundo, dedicarse a combatir el crimen del mundo sin arriesgar su vida, dedicarse a perfeccionar un arte, enseñando a la gente del mundo sobre música, baile, pintura, etc.
Los personajes también han sido sujeto de bastante polémica, Edward Cullen es un vampiro atrapado en la apariencia de un adolescente que, a pesar de tener más de cien años continúa asistiendo a una secundaria en un pequeño pueblo alejado de las grandes ciudades. Siendo así que un ser inmortal podría estudiar medicina e investigar la cura para las enfermedades del mundo, dedicarse a combatir el crimen del mundo sin arriesgar su vida, dedicarse a perfeccionar un arte, enseñando a la gente del mundo sobre música, baile, pintura, etc.
Pero, en lugar de eso, prefiere asistir a clases de
secundaria, donde se cruza con una adolescente con la que comienza un
“romance”, por la cual lucha, física y emocionalmente contra varios enemigos
que, a fin de cuentas, se oponen de una forma u otra a la unión de estos dos. Esta mujer, Bella
Swan, es la chica con la cual los libros tendrán de protagonistas, su
personalidad intenta enmarcar una niña de esa edad actual que pasa por un
divorcio entre sus padres. Se muda a una ciudad en el norte de estados unidos a
vivir con su padre, comisario de la ciudad. Comienza a enamorarse del vampiro,
un sujeto enigmático que se la pasa mirando constantemente. Aún siendo invitada
por virtualmente todo miembro de la secundaria al baile, se reserva para
Edward. Siguiente punto, si tu romance es rechazado por prácticamente todos por
ser antinatural por más de una organización de seres inmortales poderosos, uno
probablemente desistiría, pero nuestra protagonista decide buscar con
desesperación la unión, permitiendo que el mundo combata alrededor de ella,
pidiendo constantemente a su “novio” que la convierta en una vampira, a pesar
de las consecuencias que esto podría traer.
Aún así, uno no puede dejar de olvidar que el film está destinado
a un público femenino que aún no ha alcanzado la mayoría de edad, gente que
probablemente no conocería sobre las leyendas que aterrorizaron a los
escandinavos por años. El libro ha sido solamente una forma de buscar la típica
historia de Romeo y Julieta desde un punto de vista que contenía criaturas
sobrenaturales (algo obligatorio en las historias de la misma autora, aparentemente).
Ha interesado a niñas en algo que obras maestras
bastante menos retorcidas no han conseguido, en leer.
En líneas generales no se debería mirar mal a una autora que ha buscado
originalidad reinventando los códigos de los seres mitológicos, pero, la obra
carece en la mayor parte de fuerza de
personalidad en sus personajes, de una trama que fluya sola o sorprenda.
Ferreira Lisandro N. U.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario