domingo, 1 de diciembre de 2013

Las drogas y los jovenes.

¿Cuántos amigos o conocidos tenemos en nuestro entorno habitual que usan las drogas? Algunos como salida a una vida lastimosa, u otros para llamar la atención de otros. A veces comienzan probando para encajar en un grupo determinado de gente, se acostumbran y eso se vuelve su fuente de energía para poder seguir viviendo. Otras veces, ya vienen directamente de la bebida y el cigarrillo, y para olvidar completamente de donde vienen, llegan a el extremo de consumir drogas.

En la Republica Argentina, 5 de cada 8 chicos consume o consumió drogas en su vida. Según la revista “Mascaró”, hubo asesinatos cada dos días en la ciudad de Rosario, Santa Fe, por el narcotráfico en tal provincia. “La Barcelona Argentina. La ciudad del Río. La de las chicas más lindas. La ciudad rebelde y combativa. Todas estas han sido maneras de llamar a Rosario, la ciudad más poblada de la provincia de Santa Fe. Pero, desde inicios de 2012, un nuevo y poco feliz apodo la nombra: la narcociudad, parte de la narcoprovincia que dirige el narcosocialismo” nombran Sofía Alberti y María Petraccaro en una nota de la misma revista. Se rumorea siempre, entre los asesinatos de jóvenes de 12-17 años, que eran los pobres diablos que eran mandados por la misma policía a vender drogas entre sus pares, para ganar “un par de mangos por cuenta propia”, o  a veces por una simple amenaza que vienen de la misma fuerza policiaca. En la misma narcociudad, se a conformado un grupo llamado “Las Madres del Dolor” integrado por mujeres que intentan sacar del flagelo de la droga a sus hijos. Una de las mayores exigencias de este grupo es un espacio de contención y tratamiento de desintoxicación para los pibes que intentan salir de tal adicción y no han obtenido respuesta del gobierno municipal, provincial ni nacional. En este último caso, el CEDRONAR ha estado sin dirigencia hasta hace 4 días en que la Presidente designo a un sacerdote para este puesto. En lo que va del año, se han registrado 238 muertes en el marco de las narcomafias. Entre los que se destacan el Triple Crimen de Villa Moreno, que ayudo a visibilizar la corrupción y la relación directa entre la policía y los búnkers de drogas estratégicamente ubicados en los barrios de riesgo social. Jere, Mono y Paton fueron calificados como asesinados por ajustes de cuentas, calificación con la cual se intento justificar todos los crímenes en los barrios humildes por parte de la policía y los medios de comunicación; inmediatamente, sus familiares y compañeros de militancia (Movimiento 26 de Junio) informaron que esto era un grave error ya que precisamente, ese 1ro de Enero, los tres chicos habían organizado un torneo de Futboll, para alejar de la mano de aquellos que intentan reclutar “soldaditos” para el narconegocio a los pibes.

Un año más tarde, en el otro extremo de la ciudad, en barrio Ludueña, en un enfrentamiento entre bandas de las narcomafias, perdería la vida Mercedes Delgado, una mujer que participaba activamente del Centro Comunitario San Cayetano, en el cual alimentaba, vestía y brindaba contención y afecto a los niños y adolescentes del barrio.

En ambos crímenes, aun se espera una resolución judicial a pesar de haber sido identificados los asesinos, que en el caso del crimen de Mercedes Delgado, por haber sido un menor el responsable, goza de libertad. La familia de esta militante social es amenazada constantemente e incluso, hace dos meses, uno de sus hijos menores fue detenido y torturado por la policía sin que se haya obtenido una justificación por tal procedimiento.

Desde las escuelas de nivel primario y secundario de los sectores más humildes de la ciudad ha surgido una impronta por crear una comisión, con el asesoramiento del CEDRONAR para lograr combatir el acceso a la droga que cada vez es en forma más temprana, a través de campañas de concientización e información desde que los chicos ingresan a la escuela. La intención no es solos mostrarle a el chico el daño que la droga produce en su organismo, sino además  que hay otras maneras de lograr la felicidad (porque al fin y acabo, solo buscan un momento de felicidad, o salir de aquel de una realidad que los golpea a diario) sino que esto es posible a través de un deporte, la música, los juegos, un hermoso libro, el arte y el afecto de su familia, amigos o aquel que le haya extendido la mano, o un hombro en donde llorar, o un oído para escuchar en algún momento oscuro en su vida.

La droga no es jurisdicción exclusiva de la gente de bajos recursos; es que simplemente, por 5 o 10 pesos pueden acceder a cocaína o marihuana ; en los sectores con un mayor poder adquisitivo  también se consumen drogas más fuertes. Para combatir la droga en los jóvenes, no es necesario derribar un búnker  sino analizar aquellas grandes inversiones inmobiliarias, centros de venta de ropas de marcas internacionales, o hasta en los mismos clubes de futbol en los cuales se realiza los lavados de dinero resultante de esta comercialización.

Es necesario analizar que una juventud narcotizada no piensa, no analiza y no discute sobre las decisiones de un gobierno corrupto.


Muriel Dettler.-

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